Aprender a aprender en la escuela y en la universidad: una competencia básica y transversal

Maribel Cano, Paula Mayoral y Eva Liesa

Los currículos y las programaciones escolares están diseñados con el fin de desarrollar competencias. El debate educativo sobre el significado del concepto “competencia” y su relación con otros conceptos afines (habilidad, capacidad, procedimiento, etc.) ha sido amplio. Según la OCDE (2002) una competencia es la combinación de habilidades prácticas, conocimientos, motivación, valores éticos, actitudes, emociones y otros componentes sociales y de comportamiento, que pueden movilizarse conjuntamente para que la acción realizada en una situación determinada sea eficaz.

Para DeSeCo (2003) disponer de una competencia no significa sólo poseer recursos cognitivos y emocionales, sino ser capaz de movilizarlos y organizarlos en el momento oportuno ante una situación compleja en un contexto determinado. Sin embargo, para inferir si se dispone de una competencia se observará su uso en varias ocasiones y en situaciones diferentes.

Por lo tanto, podemos decir que el desarrollo de competencias incluye un repertorio de estrategias coordinadas, que movilizan los conocimientos conceptuales (saber qué), procedimentales y estratégicos (saber hacer), actitudinales (saber ser) y sobre todo, los conocimientos condicionales (saber para qué, cómo y cuándo).

Según Monereo (2005), alguien competente es una persona que sabe interpretar con gran exactitud qué tipo de problema es el que se le plantea y cuáles son las estrategias que deberá activar para resolverlo en un contexto determinado. Esta definición está íntimamente vinculada a la competencia de aprender a aprender considerada actualmente una competencia curricular básica y transversal.

Según, Pozo y Monereo (2010), los estudiantes que han adquirido la competencia de aprender a aprender deben ser capaces de:

  • resolver situaciones problemáticas prototípicas utilizando conocimientos de diferentes disciplinas
  • ser críticos con su propio conocimiento
  • saber cooperar con otras personas
  • autoevaluar y autorregular su propio aprendizaje
  • marcarse objetivos de aprendizaje

¿Cómo se enseña y aprende esta competencia básica o transversal? Para dar respuesta a esta cuestión, un grupo de profesores/as de la FPCEE Blanquerna investigamos las concepciones y las prácticas de docentes de centros educativos y de universidad en relación a la competencia de aprender a aprender en el marco del Programa de Mejora e Innovación en la Formación de Maestros (ARMIF) liderado por la Dra. Eva Liesa et al. (2014). Los resultados del proyecto “Aprender a aprender en la escuela y en la universidad” se pueden consultar en la web didáctica del proyecto https://www.projecteaprendre.com. Actualmente, la web está resultando una herramienta muy útil para aquellos centros que están trabajando en la mejora educativa de las prácticas docentes y también en la formación de los futuros de maestros.

En referencia a cómo se enseña y se aprende, en la web del proyecto se pueden consultar diferentes estrategias metodológicas que promueven el desarrollo de la competencia, como las siguientes:

  • Actividades que implican la elaboración de resúmenes, esquemas, mapas conceptuales, etc.
  • Participación en actividades orales y escritas (debates, reflexiones, exposiciones, etc.) que tengan como objetivo la resolución de un problema; escribir para pensar; argumentar para construir conocimiento; el análisis de una situación problemática, etc.
  • Actividades de enseñanza-aprendizaje que implican una reflexión metacognitiva como son las pautas de pensamiento y las metodologías cooperativas (puzzle, revisión colaborativa, trabajo por proyectos, proyectos de investigación, etc.).
  • Elaboración de diarios de campo, rúbricas, pautas de observación, documentación, diarios de prácticas y dossiers de aprendizaje.
  • Participación en tareas de autoevaluación y coevaluación.

Respecto a la evaluación de la competencia de aprender a aprender, el proyecto permitió crear dos modelos de rúbrica, uno para la escuela y el otro por la universidad. También, elaboramos un conjunto de criterios que permitieron analizar la presencia de la competencia de aprender a aprender en los planes docentes de los grados de Educación.

En estas rúbricas aparecen tres dimensiones para la evaluación de la competencia: dimensión cognitiva, metacognitiva y psico-socio-afectiva. Estas dimensiones incluyen diferentes subdimensiones o factores a evaluar; éstos se recogen en la siguiente tabla:

Tabla 1. Dimensiones implicadas en la evaluación de la competencia de aprender a aprender.

También, el propio Departament d’Ensenyament (banco de rúbricas) y otros organismos educativos como SIGURB, ES10 o escuelas nos proporcionan ejemplos de rúbricas de gran utilidad.

Para finalizar, enfatizar que se ha evolucionado mucho en cuanto a la concepción, la metodología y la evaluación de la competencia de aprender a aprender. Pero aún queda camino por recorrer, sobre todo, en referencia a la evaluación de la dimensión psico-socio-afectiva y a la automotivación o gestión de las emociones en el proceso de aprendizaje.

Referencias bibliográficas

Carretero, R. & Fuentes, M. (2012). La competència d’aprendre a aprendre: Proposta de desplegament curricular a primària i secundària. Barcelona: Graó.

DeSeCo (2003).The definition and selection of key competencies. Disponible a http://deseco.ch/bfs/deseco/en/index/02.html

OCDE (2002). Definition and Selection of Competencies: Theoretical and Conceptual Foundations. París: OCDE.

Martín, E. (2008). Aprender a aprender: clave para el aprendizaje a lo largo de la vida. Participación Educativa, 9, 72-78.

Martín, E. & Moreno, A. (2007). Competencia para aprender a aprender. Madrid: Alianza.

Monereo, C. (coord.) (2005). Internet y competencias básicas. Barcelona: Graó.

Sarramona, J. (Coord.) (2018). Competències bàsiques de l’àmbit d’aprendre a aprendre. Generalitat de Catalunya, Departament d’Ensenyament. Direcció General d’Educació Infantil i Primària. Barcelona: Servei de Comunicació i Publicacions.

Pozo J.I. & Monereo, C. (2010). Aprender a aprender: cuando los contenidos son el medio. Innovación Educativa, 190, 35-37.