Día Universal de los Derechos del Niño

El día 20 de noviembre de 1989, la Convención de los Derechos de los Niños fue ratificada por muchos países del mundo, concretamente 192. Supuso un gran avance para la infancia que pasó a ser sujeto de pleno derecho.

El documento de la Convención se estructura en cuatro grandes principios, como la no discriminación; la defensa del interés superior del niño; el derecho a la vida, a la supervivencia y al desarrollo, y el respeto de las opiniones del niño.

Este último principio, y concretamente los artículos 12 y 13 que se refieren a la opinión y a la libertad, fueron el centro de la conferencia impartida por el Dr. Lluís Font i Espinós, con el título de “La participación, una escuela de democracia”.

En un momento complejo como el actual, hemos de seguir apelando insistentemente a la democracia, en todos los ámbitos, también en la escuela.

Hay que superar la idea de escuela-centrismo, la escuela que posee todo el saber. Hace tiempo que las informaciones y los conocimientos surgen, circulan por muchos canales diferentes, es necesario, pues, el trabajo en redes diversas. La educación ya no es exclusiva, se comparte entre diferentes agentes educativos.

Hay que hacer lo máximo para obtener el éxito educativo, para que el talento y las inteligencias múltiples de nuestros alumnos evolucionen.

Todo este progreso, la libertad de acceder a los diferentes recursos, la participación, la riqueza de las nuevas generaciones que provienen de la pluralidad de culturas, debemos poder gestionarlo desde la escuela, con autonomía y estilo democrático, porque la democracia debe impregnar la manera de trabajar en el día a día. La democracia se juega en la escuela.

La democracia debe considerarse desde el significado más profundo, superando el sentido de las clásicas polis griegas. Si recuperamos documentos del nacimiento de nuevos países como Estados Unidos (1776), inspiradores contemporáneos de la Declaración de los Derechos del Hombre (1789) en Francia, encontramos muchas de esas ideas vigentes aún en nuestras democracias. En estos textos, de gran valía, se vinculan valores importantes como la libertad, la felicidad, la vida…

Las democracias modernas son activas, críticas con el propio sistema para avanzar y mejorar.

Así, hay que reiterar que la democracia debe trabajarse en la escuela, debe ser un contenido más, para poder formar ciudadanos con identidad y con libertad.

La participación en los centros educativos no debe hacer pensar que se diluye toda la organización. Democracia significa discutir las cosas. Cada uno debe ejercer su papel. El espíritu democrático es un tipo de clima que debe calar en la cotidianidad de la escuela. Es necesario que los maestros reflexionen la vida en democracia, sin caer en los extremos, sin disolverlo todo, estableciendo espacios críticos de participación.

La democracia es creer que los alumnos tienen criterio, opinión sobre diferentes cuestiones, como equipo, debemos estar receptivos. La democracia supone confianza en la capacidad de todos, de compartir elementos que puedan enriquecer su bagaje. Esto se debería tener en cuenta también en otros aspectos como la evaluación, se deben tener elementos de crítica.

Ser democráticos es un estilo, es un clima, es una forma de vida, debemos ser radicales, redescubrirlo, relanzarlo, porque las escuelas como centros educativos son mejores si escuchan a los alumnos, no divagan, aciertan.

Las sociedades más democráticas también suelen tener escuelas más impregnadas de democracia. Este debería ser nuestro camino tal como lo propusieron pedagogos tan preciados como Dewey, entre otros.

Área de Pedagogía Social, con las aportaciones de los alumnos de 2º curso de grado de EI

 

Referencias:

Canales, J. M. (2017). La educación ciudadana y la democracia. Alicante:  Universitat d’Alacant

Dewey, J. (2004).Democracia y educación. Madrid: Ed. Morata

Dewey, J. (2009) . Democracia y escuela. Madrid. Ed. Popular

Documentos Fundadores de América disponible en: https://www.archives.gov/espanol/la-declaracion-de-independencia.html

Giner, S. (2010). Sociología. Barcelona: Ed. Península

La Convenció dels Drets de l’Infant. Adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989, disponible en: file:///C:/Users/DCS/Downloads/annexe16.convencidelsdretsdelsinfants.546%20(1).pdf

Font Espinós, Ll. (2017). La participació, una escola de democràcia. Conferencia disponible en el canal multimedia de la FPCEE: http://blogs.blanquerna.edu/canalfpcee/la-participacio-una-escola-de-democracia-a-carrec-del-dr-lluis-font/

Puig, J. M. (2017). Els valors de la democràcia. Conferencia disponible en el canal multimedia de la FPCEE: http://blogs.blanquerna.edu/canalfpcee/els-valors-de-la-democracia-a-carrec-de-josep-m-puig/

Santos Guerra, M. A. (2004). Arte y parte: desarrollar la democracia en la escuela. Madrid: Homo Sapiens