Educación emocional y ciencias sociales

Francesc Riera i Piferrer

Profesor de Didáctica de las Ciencias Sociales

Un profesor de Psicología de nuestra facultad muy querido por los estudiantes, el Dr. Francesc Rovira, repetía a menudo “Para llegar a la cabeza, primero tienes que pasar por el corazón”. Últimamente se insiste más en la importancia del trabajo de las emociones en los procesos de enseñanza-aprendizaje. Trabajar las emociones implica aspectos muy diversos y, si bien nadie duda de su importancia, no siempre se hace de forma consciente o intencionada por parte de maestros y alumnos. Poco a poco van apareciendo propuestas e investigaciones que nos permiten abrir camino en este sentido.

El pasado noviembre, el Museu d’Història de Catalunya organizó las Jornadas Didáctica de la Historia, que fueron valoradas muy positivamente por parte de los docentes que participaron. Tanto entre las experiencias que se presentaron como en las mismas actividades del propio museo, se visualiza la importancia de que el aprendizaje de la historia pasa no solo por explicarla, sino, sobre todo, por vivirla. Un ejemplo de ello fue la presentación del proyecto Barcino Oriens por parte de su impulsor, el profesor Ricard Llop, de la escuela Joan Pelegrí de Hostafrancs (más información en www.barcinooriens.cat ). Dirigido a estudiantes de bachillerato, después de nueve años, el proyecto ha conseguido llevar la cultura clásica a la actualidad con mucho éxito. Gracias a este proyecto, se ha conseguido involucrar a sus estudiantes, por lo que han dejado de ser espectadores para pasar a ser recreadores.

Asimismo, la presentación de la experiencia de la Xarxa d’Escoles Històriques de Barcelona (se puede ver en https://sites.google.com/a/xtec.cat/xehbcn/), con la participación de siete escuelas y cuatro institutos de la ciudad, fue una muy buena muestra de cómo el aprendizaje de la historia —en este caso, de la de sus propios centros— consigue unos resultados muy positivos cuando se trata de una historia próxima a los alumnos, cuando ellos sienten que forman parte de ella. Las visitas dinamizadas a la exposición permanente del Museu d’Història de Catalunya también tienen por objetivo aproximar el conocimiento del pasado, a partir de elementos de la vida cotidiana que los alumnos pueden comparar fácilmente con sus experiencias actuales.

Imagen de una cocina de los años treinta (exposición permanente del Museu d’Història de Catalunya)

Las escenografías, las simulaciones virtuales en 3D, las recreaciones… facilitan que se pueda regresar al pasado a través de los sentidos, pues consiguen  que los alumnos se sientan en determinados momentos del pasado. Solamente esto no garantiza un buen aprendizaje, pero sí puede aumentar un paso previo: la motivación de los alumnos por el conocimiento del pasado.

Por otro lado, la Dra. Montserrat Yuste acaba de presentar en la UAB su tesis doctoral sobre el trabajo de la empatía en la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias sociales en primaria. Su estudio indaga qué estrategias impulsan el desarrollo de los diferentes tipos de empatía (emocional, cognitiva, comunicativa, social e histórica), así como cuáles son los obstáculos que la dificultan. En su trabajo de campo, con alumnos de ciclo superior de primaria, muestra una clara relación entre el desarrollo de la empatía y el pensamiento social y crítico de los alumnos mientras trabajan las ciencias sociales. La investigación, de interés tanto para futuros maestros y maestras de primaria como para los maestros en activo, ofrece una guía con indicaciones útiles para incorporar el trabajo de la empatía en la propia práctica educativa de forma más consciente.

Algunos autores (Rifkin, Barton y Levstik) nos dicen que la empatía es el alma de la democracia o “una señal inequívoca de la salud de una democracia”. En este sentido, viendo la actual situación política en el mundo en general, y en nuestro país en particular, es evidente que alguna cosa no estamos haciendo bien, ni desde las escuelas ni desde la formación de los docentes en las universidades. Si la finalidad más importante de las ciencias sociales es la educación para una ciudadanía democrática, el trabajo de la empatía tiene hoy un papel más fundamental que nunca.

¿Y tú, maestro/a, eres empático/a?