El uso de las TIC y las didácticas específicas

Xavier Ávila. Área de informática, ciencias audiovisuales y su didáctica

Para hacer una primera aproximación a modo de inventario de las posibilidades que ofrecen las TIC para el aprendizaje en relación con las didácticas específicas recorreremos, en primera instancia, al uso de las cuatro metáforas que ya hace unos años propuso Charles Crook¹ (1998) y que creemos que aún pueden ser válidas para ilustrar la diversidad de usos didácticos que se pueden hacer de las nuevas tecnologías digitales.

De todos modos antes debemos hacer una precisión: lo que en el su momento se centraba en el uso del ordenador actualmente lo debemos considerar en un sentido mucho más amplio refiriéndonos, por una parte, al uso de cualquiera de los widgets tecnológicos que los aprendices utilizan actualmente tanto en las escuelas como en sus hogares para aprender: el ordenador, el portátil, la tableta, el smartphone, la pizarra digital, etc. y, por otro lado, también debemos considerar la red Internet como medio digital donde se desarrollan muchas de las actividades de aprendizaje.

Pues bien, estas metáforas apuntan la clasificación de los usos didácticos de las TIC en los siguientes grandes grupos:

La metáfora tutorial: el ordenador como tutor

Con ésto nos referimos a aquellas aplicaciones que se orientan por una parte a la presentación de contenidos de aprendizaje y por otra parte a la comprobación de la comprensión de estos contenidos. Estos usos se corresponden con la concepción del aprendizaje transmisivo.

Ejemplo de laboratorio online

Entre estas aplicaciones habría recursos específicos como Khan Academy, para el aprendizaje de matemáticas, Infografías y documentos audiovisuales (ej. Eroski, ej. Edu365), conferencias (ej. TEDx) o documentales sobre temas específicos. Como ya hemos apuntado, dentro de esta categoría también se incluirían otros recursos que facilitan tanto la ejercitación como la comprobación de la comprensión por parte del aprendiz (ej. Edu 365)

La metáfora del laboratorio: el ordenador como simulador

Se centra en el uso de aquellas aplicaciones TIC que permiten la simulación de aspectos diversos de la realidad y la experimentación por parte del aprendiz.

Imatge 2Detrás de esta metáfora encontramos la concepción deaprendizaje activo, o aprendizaje por descubrimiento, que se basa en la actividad del aprendiz que experimenta mediante el ensayo-error.

Algunos ejemplos de aplicaciones de este tipo podrían ser: ej. Phet simulations, Electrocity, Online Labs.

La metáfora de la construcción: el ordenador como aprendiz

Nos referimos al uso del ordenador como aprendiz cuando el usuario dirige la actividad del ordenador, es decir, cuando lo “programa”. En estas situaciones el aprendizaje se basa en la reelaboración del propio conocimiento del estudiante para transferirlo al ordenador. Detrás de esta utilización de las TIC habría una concepción constructivista del aprendizaje. Los ejemplos más ilustrativos de este tipo de uso son aquellos vinculados al pensamiento computacional y a la robótica puesto que el usuario diseña algoritmos operacionales que dirigen una u otra acción de los artilugios tecnológicos según unas condiciones preestablecidas. En relación a ésto, en otra entrada de Tribuna Educación ya presentamos el entorno Scratch. También se podría trabajar con esta orientación utilizando el entorno de aprendizaje Logo o, a un nivel superior, con las aplicaciones de Arduino.

La metáfora de la caja de herramientas: el ordenador como herramienta

Por último, nos referimos al uso de la computadora ordenador como caja de herramientas cuando utilizamos aplicaciones que nos permiten optimizar determinadas tareas vinculadas al proceso de aprendizaje como podría ser la escritura, la organización de las ideas en mapas conceptuales, la realización de cálculos complejos, la creación de gráficos de distribuciones estadísticas, etc. En relación con este tipo de usos hay que valorar la posibilidad que ofrecen de minimizar el esfuerzo en aquellas tareas menos vinculadas con los procesos cognitivos (escribir, representar, calcular, traducir …) para potenciar la atención en aquellas tareas más directamente vinculadas con el proceso de aprendizaje (interpretar, analizar, comparar …). Habría multitud de ejemplos de aplicaciones que facilitan estos usos: editores de texto, calculadoras y hojas de cálculo, programas de gráficos, diccionarios, etc.

Volviendo al inicio, hemos indicado que “en primera instancia” haríamos referencia a estas metáforas sobre los usos didácticos de las TIC pero más allá de estos usos, cuando prestamos atención al hecho de que con el desarrollo y la extensión de Internet las tecnologías actualmente constituyen un auténtico medio digital, con unas connotaciones específicas que cambian la gestión del espacio y del tiempo, el uso de la memoria, la perdurabilidad de la información, las posibilidades de replicación de la información, etc. las posibilidades didácticas de este medio digital nos situan frente a otra dimensión del aprendizaje vinculado directamente a la realidad que nos lleva a cuestionar la labor docente y los enfoques didácticos en nuestros días como se ilustra en este ejemplo: 

¹CROOK, Ch. (1998). Ordenadores y aprendizaje colaborativo. Madrid: Morata. (Ver: enlace)