LAS PREGUNTAS INVESTIGABLES EN CIENCIAS CON PELOS Y SEÑALES

Jesús Canelo, Araceli Cucala, Ita Llevadot y Ignasi Oró

Área de Didáctica de las Ciencias Experimentales y de las Ciencias Sociales

  nic3b1o-pensando La ciencia ha crecido gracias a las preguntas que nos formulamos para entender mejor el mundo social y natural en el que vivimos. Cuestionar es una actividad humana cuyo fin es comprender e intervenir en el mundo. Las preguntas son intrínsecas a la condición humana, y han sido la base de la cultura en todas sus manifestaciones.

Por ello, en la docencia, las preguntas son importantes y están presentes en toda actividad educativa. En la escuela, las preguntas son ampliamente utilizadas: el profesorado las plantea para motivar, para iniciar un tema, después de una explicación o actividad de introducción de nuevos conocimientos, para hacer dudar, para evaluar, para iniciar o concluir una actividad experimental, después de una observación, visita o lectura, etc. Y son variadas, de más abiertas a más cerradas, de más reproductivas (con una respuesta condicionada) a más productivas.

En las clases de ciencias se trabaja en la búsqueda de explicaciones de los fenómenos que se observan y entonces emanan de inicio lo que denominamos preguntas investigables, unas preguntas motoras que son imprescindibles para arrancar y realizar un sólido proceso de aprendizaje: un proceso de aprendizaje de la ciencia como un proceso de construcción cultural en el que los modelos de los alumnos se van modificando a partir de nuevas experiencias, nuevas informaciones y de comunicarse socialmente (hablando y pensando en ellos).

A continuación, nos fijaremos en los intríngulis de estas preguntas investigables en ciencias.

  1. Responden a problemas que la realidad plantea

Una pregunta investigable responde a un problema real, observable.

Tenemos que aprovechar o crear una situación problemática surgida en el aula y relevante para el alumno. Situaciones que generen preguntas esenciales y que crean una disonancia cognitiva o un conflicto sobre el que hay que construir una nueva explicación.

  1. Contexto próximo

El contexto promueve una respuesta productiva por parte de los alumnos. Es conveniente plantear preguntas contextualizadas que les permitan expresar sus propias ideas. Por tanto, son preguntas enmarcadas en un contexto cercano y explicitado. El contexto puede ser actual, histórico, cotidiano, científico o, incluso, fantástico, imaginativo o simulado, como un estudio de casos.

  1. Relevantes

Son preguntas que surgen ante situaciones que no se comprenden; unas preguntas que surgen «directamente o espontáneamente de la realidad», que hacen pensar y razonar.

Tienen que ser «significativas» desde el punto de vista de la construcción de la ciencia, que conecten los nuevos conocimientos con los saberes anteriores de los alumnos.

  1. Interesantes

Las preguntas investigables son estimulantes. Despiertan la curiosidad, provocan sorpresa y alimentan el interés por saber más. Presentan un reto razonable que los estudiantes pueden ir superando progresivamente.

  1. Complejas

Las interpretaciones de los fenómenos exigen una manera de razonar compleja, donde todo está relacionado. Un pensamiento científico que tiene en cuenta las interacciones y relaciones de causalidad compleja. Por ello, son preguntas que plantean situaciones abiertas y que, en muchos casos, tienden a la respuesta múltiple.

  1. ¿Cómo las formulamos?

Necesitamos formular buenas preguntas como punto de partida en los aprendizajes. Para ello, nos alejaremos de las preguntas llamadas reproductivas, cerradas, directas o declarativas, que tienen respuesta única y previamente consensuada.

Las preguntas investigables son productivas. Son preguntas auténticas y abiertas que tienen sentido a partir de los conocimientos adquiridos, pero obligan a activarlos, de manera creativa, dando una respuesta nueva y formulando otras preguntas consecuentes.

  1. Guiadas

El profesorado debe guiar la vertebración de la pregunta investigable, que será articulada a lo largo de las diferentes etapas del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Se recomiendan varios criterios, como:

a) Utilizar correctamente los verbos cognitivo-lingüísticos que aseguran las actividades que planteamos: definir, describir, explicar, justificar, argumentar, razonar, comparar, demostrar,…

b) Iniciar las preguntas con fórmulas, tales como: ¿por qué…?, o ¿por qué crees…?, si queremos promover el razonamiento.

c) Iniciar las preguntas con fórmulas, tales como: ¿cómo…?, ¿cómo explicarías…?, ¿cómo te imaginas…?, ¿cómo harías…? si queremos promover que los alumnos actúen.

d) Dejar tiempo para razonar, para hacer, para conversar. Preguntarse es detener el tiempo, es dudar.

El resultado

nina-pensandoUna buena pregunta y el proceso de razonamiento que desarrolla son más interesantes que su respuesta.

A través de las preguntas investigables planteamos actividades cuya resolución requiere que el alumnado discuta, defienda y argumente las propias ideas, y pensar estrategias para encontrar respuestas, surgidas en contextos bien definidos, donde la aplicación de los conocimientos científicos sea útil.

Hay, finalmente, que pensar en las dificultades actuales que presentan las aulas para llevar a cabo estos planteamientos metodológicos:

a) Las teorías o los paradigmas vigentes (modelo de ciencia, paradigmas educativos) ubicados en cada contexto real de aula que puede poner límites a la capacidad de cuestionar y hacernos preguntas.

b) Saber ajustar las preguntas al nivel cognitivo y procedimental de los alumnos. Deben ser bien formuladas, inteligibles por los alumnos; si son demasiado complicadas o demasiado sencillas, pueden bloquear el proceso de aprendizaje por desmotivación.

Dónde podemos encontrar más información

MÁRQUEZ, C.; ROCA, M. y VIA, A. (2003). Plantejar bones preguntes: el punt de partida per mirar, veure i explicar amb sentit. En Sanmartí, N. (Coord.). Aprendre Ciències tot aprenent a escriure ciències. Barcelona: Ed.62.

MÁRQUEZ, C.; ROCA, M.; GÓMEZ, A.; SARDÀ, A. y PUJOL, R.M. (2004). La construcción de modelos explicativos complejos mediante preguntas mediadoras. Investigación en la escuela, 53, p. 71- 81.

ROCA, M. (2005). Aprendre i ensenyar a formular bones preguntes. Una competència a desenvolupar en el professorat i en l’alumnat. Recuperat a http://www.xtec.cat/sgfp/llicencies/200506/memories/1126m.pdf mono-pensando