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Mi investigación.Tom Carr

Artista y docente. En su obra combina instalación, escultura, pintura y dibujo.
Profesor en la Escuela Massana de Barcelona, School of Visual Arts de Nueva York y FPCEE. Blanquerna.

A Miidsummer Night’s, Junio 2018

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desde los inicios de mi trayectoria como artista, la precariedad, lo efímero y los opuestos han sido constantes en mi obra, y uno de los rasgos que me caracteriza es decir el máximo con un mínimo de elementos. Casi siempre estoy dando vueltas a las ideas y las cosas y cualquier estímulo de fuera o de dentro me sirve. Es una actividad que forma parte esencial de mi manera de existir.

Entiendo que el proceso de investigación y creatividad comienza con crear una base para explorar y conocer lo más posible los temas a tratar, referentes y direcciones posibles para encontrar buenos resultados. Partiendo de la base empiezo a experimentar, reflexionando sobre los diferentes aspectos que tengo delante y en mi entorno de una manera amplia en todas las direcciones que se me ocurra. Uso un orden lógico, y puede ser esperable, y el alterno con el azar incluso en algunos casos, con el absurdo. A menudo inicio las sesiones de trabajo desde ángulos diferentes, lo que me permite seguir caminos muy variados.

creative process-graphic TC

Todo ello va creciendo progresivamente, como en cualquier tipo de investigación, hasta que llega un momento en que conviene ir cerrando este gran abanico multidimensional. Desarrollo y documento los recorridos de manera gráfica, haciendo maquetas y con fotos, un aspecto que es primordial para utilizarlo, tanto en el mismo momento como en un futuro.

En la fase de concreción reúno lo que me parece más óptimo al tiempo y siento que funciona dentro del marco establecido. Han aparecido otras opciones y se han abierto otras puertas que no aplicaré al proyecto en cuestión, pero me pueden servir para más adelante.

A menudo, sin ninguna obligación de entrega, uso como punto de partida un concepto, fenómeno, objeto, espacio, etc. que me interesa y comienzo para conocer, explorar características y posibilidades expresivas. En los casos que hay un encargo, la investigación está presente a lo largo de todo el proceso, con más énfasis en la fase de escoger en qué consistirá la solución elegida y luego, durante la concepción del trabajo.

Algunas veces formo un equipo de trabajo como ha sido el TCteamwork, en el que reúno generaciones y disciplinas variadas en torno a un proyecto. El proceso es el mismo, con la diferencia de que, ya desde las etapas de exploración, se comienza a trabajar en conjunto con las aportaciones de todos los miembros.

VISIONES DE ARTISTAS

Desde el área de visual y plástica queremos presentar una serie de artículos, dedicados a artistas, diseñadores, músicos, arquitectos, etc., acerca de lo que significa para ellos el concepto “artista” basándose en su experiencia profesional. Han sido invitado varios colegas del mundo de las artes y de la docencia que se irán publicando periódicamente.
Con esto nos aproximaremos a la actualidad del arte contemporáneo desde el actor principal, con sus opiniones diversas y experiencias vividas de primera mano. Este panorama visto en conjunto nos construirá un mapa entendedor de nuestro presente en lo que afecta a las artes, y una visión fundamental en la formación educativa que se arraiga en la realidad actual.

Hoy presentamos la definición y la experiencia del escultor Joan Navarro, que es artista y, a su vez, profesor del departamento de artes visuales de la escuela de arte y diseño Massana de Barcelona.

VISIONES DE ARTISTAS (1): Joan Navarro

UNA DEFINICIÓN DE LA PALABRA ARTISTA.

Es Richard Serra quien dice «Arte is not democratic. It is not for the people». Esta declaración de intenciones nos parecerá abiertamente arrogante, pero define con bastante exactitud lo que, a mi parecer, es el arte y, por extensión, lo que es un artista.

Ante todo, como escultor y profesor de una escuela que se autodefine desde el binomio de arte y diseño, creo que es importante distinguir ambas disciplinas. Dos ramas de la creación humana que poco o nada tienen en común, exceptuando el uso de unas técnicas, unos materiales y su traducción física desde el mundo de las ideas.

Me atrevo a sentenciar que un diseñador diseña en función de unas necesidades específicas de uso. Previo a la realización del objeto, estudia las demandas del mercado, la ergonomía, la rentabilidad económica, etc. Podemos concluir que un diseñador es un trabajador que pretende mejorar la vida y facilitar la existencia al resto de la tribu. Si un objeto cumple las necesidades funcionales básicas, y además resulta bello, a menudo se considera que también es un objeto de arte. O en palabras de Carl Eames «el diseño es una expresión del propósito. Si después es suficientemente bueno, puede ser juzgado como arte», y remarco lo de puede ser.

El artista, en cambio, se sitúa en el polo opuesto. El artista, el arte, volviendo a citar a Serra, «is not for the people». A mí esta frase sorpresiva me remite directamente a la contemplación o, mejor dicho, a la no-contemplación de los relieves del friso del Partenón, tallados por Fidias en el siglo iv antes de Cristo. Unas obras de arte realizadas en un momento crucial de nuestra historia, pues, no en vano, la Atenas de Pericles es el pozo del que embeber los principios universales de la democracia. Pero aquellos relieves de mármol quedaban escondidos a un escaso metro de distancia que los separaba del arquitrabe que se sustenta en la columnata del templo. Una visión imposible, cargada de sentido mitológico. Una visión reservada a los dioses y censurada a los hombres.

Aquí radica la principal diferencia: el diseño es para los hombres y el arte es para los dioses, lo que no implica que haya que prohibir el arte a los hombres. Lo que sí quiere decir es que el arte es claramente hermético y no tiene por qué servir a unos principios lógicos establecidos. El hombre que se adentra en el mundo del arte, en su contemplación o en su práctica, entra en un terreno ignoto de imposible certeza y difícil recorrido. El artista es un iniciado.

Por lo tanto, el artista “es”. “Es” cuando no hace diseño. Y, por extensión, “es” cuando no hace artesanía. Tampoco es un periodista, ni un historiador, ni un médico, ni un estadista. Tampoco es un futbolista ni un cocinero. Todo aquel que confunda esta idea es que no entiende las virtudes bífidas del lenguaje. Como dice el escultor catalán Gabriel: «No hay que confundir el hecho de ser una buena persona y comportarse con corrección con el camino de la santidad».

joan navarroJoan Navarro :Immensa, 2012. Bambú i cinta adhesiva. 675x55x55cm.

En mi trabajo de creación artística expuse este planteamiento diferencial entre el arte y el diseño, en el año 2012, con una escultura que titulé Inmensa.

Aquello que destaco de este trabajo es la voluntad de fotografiar la escoba de casi siete metros de altura, realizada con un tronco, cañas de bambú y cinta adhesiva, junto al modelo que me sirvió de fuente de inspiración: el objeto utilitario, la humilde escoba.

El contraste entre ambos objetos enfatiza esta relación ambivalente entre arte y diseño, una relación que se trabaja mediante el cambio de escala. Recalcando la diferencia de escala, privando de su función a la escoba, sobredimensionándola otorgamos al objeto de arte una profunda carga simbólica. Una función metafórica y poderosa que va más allá del plano real de las cosas.

Por lo tanto, el artista es aquel que hace uso de las propiedades simbólicas de los materiales, del espacio y de las formas trascendiendo el sentido racional y su significado lógico. Más allá de las apariencias, el artista da sentido al no-sentido.

                      Joan Navarro, Barcelona, diciembre de 2015