UN NIDO DE CIENCIA EN BARCELONA

El “Niu de Ciència” es un espacio educativo experimental de investigación y descubrimiento de la naturaleza destinado a niños de 0 a 6 años que ocupa una pequeña parte del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona, ​​compartiendo recursos propios y actividades de sus funciones museísticas: investigación, documentación y divulgación.

En la asignatura de Experimentación y Descubrimiento del Entorno, del 4º curso del grado de infantil hemos visitado el centro educativo con el objetivo de entender y profundizar en su propuesta educativa que persigue provocar sensaciones, emociones, y despertar interés por descubrir la naturaleza en los más pequeños.

Su innovador modelo de experimentación y observación de materiales naturales propios del museo, ha sido guía para hacer propuestas metodológicas innovadoras en las escuelas de primer ciclo y de segundo ciclo de educación infantil que lo visitan. Disponen de un gran fondo documental, del que destacamos especialmente la guía educativa Som educació.

Esta visita nos permitió analizar, reflexionar y aprender respecto a cuatro dimensiones importantes de la propuesta educativa que impulsan el Niu de Ciència: (1) la ambientación y la presentación de los materiales; (2) los materiales y recursos seleccionados para interactuar con los niños; (3) la metodología aplicada y (4) el papel del adulto (maestros y educadores).

Primeramente, es un único espacio tranquilo y acogedor, con una ubicación muy estratégica para ofrecer posible continuidad a la tarea que desarrolla: se sitúa al lado del vestíbulo, justo antes de las exposiciones y delante mismo de la Mediateca.

El espacio se estructura en propuestas de diferentes componentes temáticos. Estas se organizan en mesas, alfombras, bandejas, mesas de luz … variables según las sesiones, y siempre distribuidas con sentido adecuado.

Las propuestas experimentales son presentadas de forma que resulten atractivas y visuales, que provoquen o interpelen a los niños, que den pie a la conversación (entre niños o entre niños y adultos) y que despierten las ansias de conocer y de querer ir más allá.

Observamos, pues, que es un espacio muy pensado y trabajado donde la variedad de situaciones (hay actividades donde no encontramos mesas, sino que se nos propone sentarse en el suelo o en cojines) son también una estrategia o recurso para llegar a los niños más pequeños.

En cuanto al material que encontramos, destacamos el hecho de que éste sea real y natural, lo que aproxima a los niños a la autenticidad de un entorno en el que, a veces, sólo pueden acceder a través de réplicas que lo imitan. Consideramos también que es buena fuente de estímulos sensoriales (como por ejemplo experimentar el tacto de pelo de algunos animales o bien oler diferentes fragancias) y que despierta el sentimiento de cuidado y respeto (hay materiales que se deben cuidar con extrema delicadeza para no dañarlos o otros que incluso deben ser observados desde sus cajas transparentes). Además del tangible y manipulable, también disponen de material visual y auditivo que proyectan o reproducen y que ayuda a la recreación de un ambiente más relacionado con la naturaleza. Asimismo, tienen una buena colección de libros de consulta, que sirven para que los niños puedan ir resolviendo las dudas que puedan surgir mientras descubren las propuestas. Este material adicional les proporciona información, les permite verificar las hipótesis que van elaborando de manera autónoma y les despierta nuevos cuestionamientos que hacen crecer su conocimiento científico y emociones, acercándose a los modelos explicativos de la ciencia.

El Niu de Ciència es un espacio de libre circulación, que permite a los niños guiarse por sus propios intereses, y los invita a ser protagonistas de sus aprendizajes. Gracias a un cuidada integración de componentes temáticos (preguntas que conectan los fenómenos), componentes éticos (concepción de niño, del adulto, de la manera de aprender…) y componentes artísticos (la estética de presentar los materiales), los niños y niñas disfrutan interactuando con los elementos y adquiriendo nuevos conocimientos de forma vivencial y constructiva.

En este proceso es imprescindible la presencia del adulto que acompaña y hace posible la experiencia. Su rol es el de incentivar la curiosidad de los más pequeños a través de preguntas o provocaciones, para que estos se vayan aproximando a un pensamiento más científico a la hora de observar el entorno que les rodea. El adulto, al lado y siendo observador activo de los procesos que viven los niños, guía, provoca, explica, dialoga, cuestiona… El adulto es un referente clave para los pequeños exploradores, que da soporte y valor a cada una de las investigaciones que se producen en un entorno científico como es éste.

Para concluir, creemos que este espacio presenta unas propuestas muy atractivas que potencian nuevos retos cognitivos, despiertan el interés y crean motivaciones para seguir explorando el entorno. Valoramos muy positivamente el hecho de que la estimulación sensorial juegue un papel tan primordial, y es que sabemos por la neurociencia como es esta de fundamental entre los 0 y los 6 años, franja de edad a la cual se dirige el Niu de Ciència.

Como futuras maestras valoramos el hecho de asistir a una de las sesiones como una gran oportunidad de aprendizaje, porque nos ofrece un modelo didáctico (transformador, modelizador y de actuación) a la hora de acercar los modelos explicativos de ciencia al aula infantil de manera significativa, sin perder de vista los modelos mentales de los niños (los modelos infantiles).

Maria Busquets

Aina Coromina

Anna Fancelli

Laura Martorell

Marta Pons

Jesús Canelo