VISITA DE ESTUDIOS A LA ESCUELA ANDORRANA

Marta Castells, Rocío Diago, Aida Latorre y Jéssica Yagüe

Los pasados 12 y 13 de abril, varios estudiantes de segunda titulación de los grados en Educación Primaria y en Educación Infantil de esta Facultad visitamos las escuelas andorranas. Antes de comenzar las visitas nos reunimos en la escuela de La Massana, donde nos recibió parte del equipo directivo: la Sra. Sandra Olivé Obiols, jefa de estudios de la escuela; el Sr. Gregorio Gutiérrez Le Saux, director del centro, y la Sra. Ester Vilarrubla Escales, directora general del Departamento de Escuela Andorrana y Formación Andorrana del Ministerio de Educación y Enseñanza Superior.

La bienvenida fue muy acogedora, nos ofrecieron un pequeño desayuno y pudimos empezar a establecer relaciones con los diferentes jefes de estudio de las escuelas andorranas. En ese rato tuvimos la posibilidad de escoger un centro en el que, en grupos de cuatro personas, pasaríamos el resto de la jornada escolar y la mañana del día siguiente.

Seguidamente, el Sr. Gutiérrez, la Sra. Olivé y la Sra. Vilarrubla nos invitaron a la sala de actos donde tuvo lugar una conferencia sobre el recorrido histórico de la escuela andorrana desde sus inicios, en 1982, hasta la actualidad.

La escuela andorrana nació de la necesidad y del deseo de treinta familias que querían que sus hijos fueran educados en base a unos conocimientos propios de su territorio y no bajo las influencias española o francesa, como venía sucediendo.

Desde los inicios, la escuela andorrana ha apostado por tener tres maestros en el aula: uno de habla catalana, uno de francesa y una persona colaboradora.

Actualmente hay siete escuelas andorranas, con 4.426 alumnos y más de quinientos docentes. La escuela andorrana se divide en dos grandes etapas: maternal y primera enseñanza. En el aula maternal A encontramos a niños de dos a tres años y, en la maternal B, a niños de cuatro a cinco años. La primera enseñanza se divide en tres ciclos. El primero, con niños de seis a siete años; el segundo, con niños de ocho a nueve años; y el tercero, con niños de diez a once años.

Andorra dispone de tres modelos educativos —el español, el francés y el andorrano— con un total de 10.931 alumnos sumando los tres sistemas (andorrano 4.426, francés 3.550 y español 2.955). Aunque nosotros centramos la vista en el modelo andorrano.

La escuela andorrana se define como escuela abierta, inclusiva y plurilingüe; forma a alumnos con dominio del catalán como lengua propia, del castellano y del francés como segundas lenguas del aprendizaje, y del inglés como lengua extranjera.

Ante la innovación tecnológica, las sociedades multiculturales y la globalización del mundo actual, para dar respuesta a todas estas situaciones, el sistema educativo andorrano considera oportuno emprender una reforma educativa que se ha concretado en el Plan estratégico de renovación y mejora del sistema educativo andorrano (PERMSEA).

Los puntos que cabe destacar del PERMSEA son el trabajo por competencias y una organización temporal muy concreta, como puede verse en el cuadro adjunto.

La unidad temporal (UT) establece el tiempo en que se articula el proceso de enseñanza-aprendizaje a lo largo del ciclo. El ciclo se compone de doce UT, repartidas en cuatro semestres, y cada UT tiene una duración de cuatro semanas.

Las unidades globales se trabajan a partir de situaciones globales que se realizan en catalán y francés según el horario (situación compleja A o B). En los espacios independientes, también llamados talleres, se trabajan procedimientos o contenidos más concretos de las diferentes áreas. En las situaciones globales se aprende de manera cooperativa y haciendo uso de las nuevas tecnologías en todo momento.

Durante las visitas a las escuelas pudimos observar todos los ciclos, tanto el maternal como el de primera enseñanza; además participamos en una visita guiada por todos los centros e intercambiamos opiniones con los maestros.

Queremos dar las gracias al Departamento de Escuela Andorrana y Formación Andorrana del Ministerio de Educación y Enseñanza Superior por esta experiencia que ha sido muy provechosa y enriquecedora, ya que nos ha permitido ampliar conocimientos sobre este país tan cercano y observar las diferencias que existen entre el modelo educativo andorrano y el nuestro.